Redes wifi que nunca duermen

Imagen obtenida del blog  sustentator.com

Imagen obtenida del blog sustentator.com

Continuamos buscando el equilibrio entre tecnologías cableadas e inalámbricas. En nuestro post del pasado 8 de octubre nos centrábamos en el debate en torno a las implicaiones para la salud que puede tener el empleo de redes wifi, y en las iniciativas puestas en marcha en algunos países para racionalizar su uso. El siguiente aspecto de la cuestión que queremos tratar es el del consumo energético.

Los pequeños electrodomésticos suponen en torno a un 20% del total del consumo doméstico de electricidad. Cerca de la mitad de ese gasto es lo que en ocasiones se ha denominado “consumo fantasma”, es decir, el de aquellos equipos que cuando no se utilizan permanecen en hibernación. Según un informe de Facua, el consumo de equipos electrónicos en stand by durante todo un año en el conjunto de la Unión Europea, tanto en hogares como en oficinas, supone ente 35.000 y 60.000 gigavatios hora, cantidad de energía que permitiría ver la televisión cinco horas al día en todos los hogares españoles durante 25 años, y cuya generación emite la misma cantidad de dióxido de carbono que todos los coches de nuestro país durante un mes y medio. El router wifi es uno de esos pequeños dispositivos electrónicos en cuyo consumo pocas veces reparamos. Según datos del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE, antiguo INTECO), ocho de cada diez usuarios utilizan redes wifi para conectarse a Internet, y más de el 72% lo hace a través del router que tiene en casa.

El consumo de un router wifi doméstico suele estar en torno a los 8 vatios. Ese es el caso, por ejemplo, de nuestro HG556a, un modelo de router ADSL fabricado por Huawei. No se puede decir que sea un gran consumo ni que vaya a tener una gran repercusión en la factura que nos pasa la compañía eléctrica. Sin embargo, pensemos que, de nuevo según datos de INCIBE, en el 70% de los hogares el router permanece encendido las 24 horas del día. Tenemos entonces un gasto por hogar de 192 vatios hora, que vendría a ser más o menos lo que consumiría una bombilla de 20 vatios de potencia encendida durante unas diez horas. No es mucho, pero ¿cuanta gente deja las luces por la noche? Parece absurdo.

Pensemos además en lo que, desde el punto de vista del medio ambiente, pueden representar esos 8 vatios de nuestro router permanentemente encendido si se multiplican por los de millones de equipos similares que existen en los hogares españoles. En España, no lo olvidemos, cerca del 80% de la energía primaria que se consume tiene origen fósil (carbón, petróleo, gas natural) y por lo tanto genera gases de efecto invernadero, causantes del cambio climático, además de otros problemas como la lluvia ácida o la emisión de partículas nocivas.

Dejar el router encendido mientras se duerme es además absurdo por otras dos razones de peso.La primera es que la mayor parte de estos equipos pueden programarse para que se apaguen automáticamente en las horas en que no se vayan a utilizar. La segunda es que un router encendido por la noche es algo muy parecido a dejar el camino franco para los ciberintrusos. ¿Acaso alguien deja la puerta de su casa abierta cuando se va a dormir?

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Observatorio y etiquetada , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Redes wifi que nunca duermen

  1. Pingback: Wifi y seguridad: todavía necesitamos madurar | lateledetodos

  2. Luis dijo:

    Exactamente pasa con los repetidores wifi!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s